El centro participa, junto al Hospital Infantil Universitario Niño Jesús y la empresa INROBICS, en un proyecto financiado por la Agencia Estatal de Investigación para aplicar robots sociales y avatares virtuales en terapias hospitalarias y domiciliarias de niños con daño neurológico
El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, centro público especializado en lesión medular, participa en el proyecto “Rehabilitación hospitalaria y domiciliaria basada en Robótica Social Asistencial e Inteligencia Artificial para población pediátrica”, una iniciativa que evalúa el uso de robótica social e inteligencia artificial como apoyo a los procesos de rehabilitación infantil.
El proyecto está liderado por INROBICS Social Robotics, spin-off de la Universidad Carlos III de Madrid, y cuenta con la participación de la Fundación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y la Fundación del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús. La iniciativa está financiada por la Agencia Estatal de Investigación, a través de la convocatoria de Proyectos de Colaboración Público-Privada 2023, y cofinanciada por la Unión Europea.
En el caso del Hospital Nacional de Parapléjicos, la investigación se centra en pacientes pediátricos con lesión medular, incluidos casos de origen oncológico o traumático. El centro participa con 26 niños y niñas en el grupo experimental y 26 en el grupo control, lo que permitirá valorar la utilidad clínica de esta tecnología en un contexto altamente especializado de neurorrehabilitación infantil.
La plataforma combina un robot social humanoide, denominado Robic, con avatares virtuales y aplicaciones móviles. En el entorno hospitalario, el robot puede guiar ejercicios terapéuticos, proponer actividades de estimulación cognitiva, trabajar determinadas habilidades comunicativas y generar dinámicas más atractivas para los niños. En el domicilio, la intervención puede continuar mediante un avatar virtual, siempre bajo la programación y supervisión del terapeuta.
El objetivo no es sustituir al profesional sanitario, sino reforzar su intervención, facilitar la motivación de los pacientes pediátricos y favorecer la continuidad del tratamiento fuera del hospital. En rehabilitación infantil, la repetición de ejercicios es clave, pero mantener la adherencia durante semanas o meses puede resultar complejo. La robótica social introduce una interacción más dinámica y cercana, que puede ayudar a que los niños afronten la terapia con mayor implicación.
Además, la tecnología permite recoger datos objetivos durante la realización de los ejercicios mediante sensores y sistemas de captura de movimiento. Esta información puede ayudar a los equipos clínicos a conocer si el paciente ha completado la actividad, cómo la ha ejecutado y cuál es su evolución, complementando así la valoración profesional y facilitando el seguimiento terapéutico.
“El valor de este proyecto reside en integrar una tecnología innovadora dentro de un entorno clínico real, con criterios de seguridad, evidencia y utilidad para los pacientes”, destacan desde el Hospital Nacional de Parapléjicos. “La robótica social puede convertirse en una herramienta de apoyo para intensificar la rehabilitación, mejorar la motivación y extender parte del trabajo terapéutico al domicilio, siempre bajo supervisión profesional”.
La participación del Hospital Nacional de Parapléjicos aporta al proyecto su experiencia en lesión medular pediátrica y neurorrehabilitación, así como la capacidad de evaluar la plataforma en pacientes con necesidades clínicas complejas. Junto al Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, que trabaja con población pediátrica con daño cerebral adquirido, el estudio permitirá analizar la aplicación de esta tecnología en distintos perfiles de daño neurológico infantil.
El proyecto refleja también la importancia de la colaboración entre hospitales públicos, fundaciones de investigación sanitaria, universidad y empresa tecnológica para trasladar el conocimiento científico a soluciones reales en el sistema sanitario. En este caso, INROBICS aporta el desarrollo tecnológico en robótica social e inteligencia artificial, mientras que los hospitales participantes lideran la validación clínica, el diseño de protocolos, la evaluación de resultados y la garantía de aplicación con criterios sanitarios rigurosos.
En la foto, de izquierda a derecha: Raquel Madroñero Mariscal, Yolanda Pérez Borrego, Miriam Salas Monedero, Ana de los Reyes Guzmán y Elisa López Dolado, investigadoras del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo vinculadas al proyecto. (Foto Carlos Monroy/HNP).










