La alianza entre la RFETA y el Hospital Nacional de Parapléjicos impulsa una nueva generación de campeones de tiro con arco

La colaboración entre el Hospital Nacional de Parapléjicos y la Real Federación Española de Tiro con Arco (RFETA), está dando frutos que, en tan solo tres temporadas, superan todas las previsiones en el ámbito paralímpico de este deporte.

Los logros destacados del acuerdo se reflejan en la participación de ocho arqueros iniciados en el centro público de referencia en lesión medular, que participarán en el próximo Campeonato de España de Tiro con Arco para deportistas con discapacidad y el Trofeo Nacional REFTA “Arco& Salud” al aire libre en Toledo.

La prueba, que tendrá lugar este  fin de semana 16 y 17 de mayo  en la pista de atletismo  Sta. Mª de Benquerencia de la capital castellanomanchega, contará con la actuación de la campeona Isabel Fernández, Rebeca León, Sergio Scutariu, Javier Espín  y Carlos Gustavo Luzón, quienes ya obtuvieron medallas en el pasado Campeonato de España organizado por la Real Federación Española de Tiro con Arco en Jaén.

Además de los citados medallistas, en la prueba toledana se suman los arqueros Rafael Luna,  David Aguado y Camelia Badea, también formados  en Parapléjicos que competirán contra  arqueros de todo el país

La colaboración HNP-RFETA, ha permitido contar con el material necesario y proporcionado apoyo técnico. En la actualidad una media de diez personas con lesión medular u otras discapacidades físicas practican tiro con arco en las instalaciones del hospital, situadas junto al pabellón polivalente Estrella de los Mares.

Proyección internacional

Almudena Gallardo, directora técnica de la Real Federación Española de Tiro con Arco (RFETA) y ex campeona de Europa, pone en valor la evolución del proyecto: “Desde octubre de 2023 colaboramos estrechamente con el HNP y el tiro con arco ha despertado un gran interés”.

Además, en el marco del programa Promesas Paralímpicas, en coordinación con el Comité Paralímpico Español, “la deportista —Isabel Fernández— está logrando una proyección destacada a nivel internacional, como lo avala su título del subcampeona del Mundo en la categoría W1 en su primer año de competición internacional”.

Miguel Ángel Gutiérrez, monitor de tiro con arco de la RFETA en el HNP, explica el enfoque de continuidad de la iniciativa gracias a Promesas Paralímpicas: “Buscamos que los participantes puedan seguir practicando este deporte cuando finalicen su etapa en el hospital. Para ello, les ayudamos a conectar con clubes de tiro con arco próximos a su lugar de residencia. Asimismo, hemos extendido la actividad al personal del centro —médicos, enfermeras, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales—”.

El jefe del Servicio de Rehabilitación del HNP, el Dr. Ramiro Palazón, subraya el valor terapéutico de esta disciplina: “El tiro con arco contribuye a mejorar la fuerza, la coordinación y la concentración, y al mismo tiempo refuerza la autoestima y la capacidad de superación. Se trata de  una herramienta rehabilitadora que integra dimensiones físicas, emocionales y sociales, con especial indicación en pacientes con afectación incompleta de miembros superiores”.

Tanto Gallardo como Gutiérrez resaltan, además, la buena sintonía y la colaboración continuada con los monitores del Servicio de Rehabilitación Complementaria del HNP, José Miguel López y Mª José de la Llave.

Una disciplina con amplia trayectoria paralímpica

El tiro con arco está presente en los Juegos Paralímpicos desde Roma 1960. Con adaptaciones específicas para asegurar la accesibilidad y la igualdad de condiciones, mantiene unas reglas muy similares a las de la modalidad convencional. Los deportistas lanzan flechas a una diana en distancias establecidas: 18 metros en sala y, al aire libre, 50 metros en la modalidad de arco compuesto y 70 metros en arco recurvo, con el objetivo de obtener la máxima puntuación.

La diferencia principal se encuentra en la clasificación funcional, que agrupa a los arqueros según el tipo y grado de discapacidad. La categoría W1 incluye a deportistas con afectación en brazos y piernas, habitualmente con arco compuesto; W2 reúne a deportistas en silla de ruedas con mayor funcionalidad en miembros superiores; y la categoría estándar integra a quienes pueden competir de pie o con apoyo de prótesis, pero presentan limitaciones de estabilidad.