El Hospital Nacional de Parapléjicos destinará los fondos de la corrida solidaria prevista el 28 de marzo en Toledo a crear una gran ludoteca adaptada para pacientes de todas las edades, que se ubicará en Rehabilitación Complementaria, como herramienta de bienestar, rehabilitación y ocio inclusivo.
El festejo tendrá como protagonista al diestro toledano Álvaro Lorenzo, que actuará como único espada y lidiará seis toros de seis ganaderías —Miura, Victorino Martín, Victoriano del Río, Garcigrande, Alcurrucén y El Freixo— en un evento organizado por Eventos Mare Nostrum con la colaboración de la propiedad del coso y diversos profesionales implicados en la jornada.
La corrida de toros en beneficio del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo ya se celebró en ediciones anteriores, durante el 50 aniversario del hospital en 2024 y en 2025, en ellas se recaudaron fondos que se destinaron a investigación en lesiones medulares o a la capacitación de alto nivel en diseño para impresión en 3D en entornos de Terapia Ocupacional.
Un espacio para la participación y la creatividad
La futura ludoteca se ubicará en el Servicio de Rehabilitación Complementaria, en la segunda planta del antiguo edificio de terapia, y nace con un propósito claro: convertir el tiempo libre en una herramienta de bienestar y rehabilitación, ofreciendo un entorno seguro, accesible y estimulante para jugar, aprender y relacionarse, eliminando barreras físicas y cognitivas y reforzando la autonomía y la igualdad de oportunidades.
Entendida como un espacio de ocio inclusivo, la ludoteca integrará materiales y dinámicas adaptadas para favorecer la participación de las personas con lesión medular. Su objetivo general será impulsar el desarrollo integral promover la socialización, la creatividad, la adquisición de valores y el aprendizaje cognitivo y psicomotor en un entorno lúdico.
Las actividades que tengan lugar en este espacio se orientarán a potenciar habilidades cognitivas, afectivas, sociales y psicomotoras; a facilitar la convivencia y a reforzar la autoestima y la autonomía con un enfoque que también actúe como apoyo para las familias cuando sea necesario.
El espacio contará con actividades de integración y participación social y con recursos de juego inclusivo pensados para diferentes edades y necesidades. Entre las propuestas se contemplan juegos y dinámicas como la herradura, minigolf, la rana, pesca, dardos o petanca, así como opciones con adaptación específica como Scalextric y PlayStation con mandos adaptados, además de futbolín adaptado y máquina de pinball.
En el ámbito de juegos de mesa, se incorporarán formatos inclusivos como juegos gigantes con piezas de gran tamaño y colores contrastados (ajedrez, dominó, bloques), Memory con pictogramas y tres en raya con fichas de relieve o texturas. Para el público infantil, habrá también juegos de construcción, muñecos y coches teledirigidos adaptados, entre otros materiales.
La ludoteca incluirá igualmente talleres de musicoterapia, con el uso de instrumentos de percusión sencillos y adaptados para facilitar la expresión emocional. Todo ello estará respaldado por un equipo de monitores de ocio y tiempo libre, con un enfoque centrado en la participación, la cooperación y el desarrollo integral, ajustando cada actividad a las necesidades de cada persona.
Un espacio amplio, luminoso con material accesible
Desde el punto de vista del diseño, el proyecto prioriza una accesibilidad completa: un espacio amplio y luminoso, con mobiliario adecuado para personas con movilidad reducida y un enfoque desde el punto de vista sensorial que ofrezca estimulación visual, auditiva y táctil, incorporando rincones tranquilos cuando sea conveniente.
Con este modelo, el Hospital prevé beneficios directos en autonomía —posibilitando explorar y jugar al propio ritmo—, inclusión social —favoreciendo convivencia y tolerancia— y desarrollo integral —impulsando creatividad, imaginación y habilidades cognitivas y motoras.













