Aspaym denuncia que cada vez es «más difícil» acceder a los centros de referencia estatal para la lesión medular debido a «las trabas en las derivaciones» por parte de las CCAA

Hospital Nacional de Parapléjicos vista aéreaEl presidente de La Federación Nacional Aspaym, Ángel de Propios, denunció las barreras y desigualdades en el acceso a los centros de referencia estatal para el tratamiento de la lesión medular, como el Hospital nacional de Parapléjicos, que varía mucho en función de las autonomías. En su opinión, las derivaciones son «cada vez más difíciles por las trabas» que imponen algunas comunidades, sobre todo desde la crisis de 2008.

Esta es la principal conclusión del estudio ‘Acceso a los Centros de Referencia Estatal de las Personas con Lesión Medular’, realizado por ILUNION Consultoría con la financiación de Fundación ONCE y el apoyo del Ministerio de Sanidad, que se presentó en Madrid de forma virtual.
Según Juan Antonio Ledesma, de la Junta Directiva de Aspaym, “con el actual maremágnum de competencias que tenemos, vemos a muchos compañeros que no pueden acudir al Hospital de Parapléjicos de Toledo porque no les derivan”. ”Esto tiene graves consecuencias para su salud y su calidad de vida, y hemos de denunciarlo”, declaró.
Por su parte, De Propios explicó que las CCAA han creado unidades de atención a la lesión medular en sus hospitales y, en ocasiones, “dificultan las derivaciones a los centros de referencia estatales” como el Hospital de Toledo o el Instituto Guttmann de Barcelona.
Estos centros, explicó, ofrecen un “altísimo grado de especialización y concentran las innovaciones y mejores prácticas en cuanto a tratamientos y técnicas”. Muchos médicos y profesionales sanitarios “realizaban estancias en ellos para especializarse”, agregó.

LA EXCELENCIA, EN RIESGO
Sin embargo, la falta de derivaciones ha provocado que cada vez se genere menos innovación y que cada vez acudan menos sanitarios a formarse. Todo esto «pone en riesgo la excelencia» y perjudica el nivel de especialización, “un aspecto fundamental en el tratamiento de la lesión medular”.
Para el director general de Fundación ONCE, José Luis Martínez Donoso, “hay algunos temas en los que no podemos tener 17 maneras de funcionar”. ”Tampoco puede ser que por un lío de facturas” haya personas que se queden sin acudir a estos centros de referencia y aseguró que, en ocasiones, “el pago de la ambulancia” ha impedido una derivación.
«Todo son pegas a la hora de derivar pacientes”, y se dirigió al director general de Políticas de Discapacidad, Jesús Celada, para pedirle su intermediación ante el Ministerio de Sanidad. “Necesitamos que los centros de referencia estatal vuelvan a ser lo que eran”, indicó.
En su intervención, Celada admitió que existen “desigualdades graves de acceso a estos centros en función del territorio” y se comprometió a canalizar las quejas.
Sí valoró como positivo la proliferación de unidades de atención al lesionado medular, aunque admitió “la descoordinación autonómica”.

“Seguramente no se necesita un centro de referencia en cada comunidad”, apuntó, pero si al año se producen 1.000 lesiones medulares y estos centros tienen una capacidad de 200 pacientes, a lo mejor habría que promover cuatro para todo el país.

EL ESTUDIO
La investigación recoge abundantes testimonios de personas con lesión medular que intentaron acudir a un centro de referencia estatal y encontraron múltiples obstáculos y denegaciones.
De hecho, el 25,9% de los encuestados fue tratado en un lugar distinto al que había solicitado, algo que es muy frecuente en el seguimiento de la fase crónica de estos pacientes.
Para verónica Martorell, coordinadora de Estudios de ILUNION Consultoría, “ello perjudica la confianza en los tratamientos”, ya que “el grado de experiencia en estas unidades especializadas es adecuado, pero no óptimo. “Falta la especialización que se consigue cuando se tratan muchos casos”, indicó.
La investigación revela asimismo que el 17% de las personas con lesión medular no realizan ningún tipo de revisión en centro hospitalario alguno, lo que puede conllevar “consecuencias muy graves para su salud y su calidad de vida».
También afirmó que un amplio porcentaje de las personas con lesión medular encuestadas (43,4 %) califica su estado de salud actual como regular, malo o muy malo. Por todo ello, el trabajo propone un protocolo común para toda España que facilite el acceso a estos centros de referencia estatal, aumentar los recursos de financiación y que, además de los informes médicos, la opinión informada de los pacientes sea tenida en cuenta.